MONASTERIO DE SAN PEDRO DE CARDEÑA o EL MONASTERIO DONDE HALLARÁS TUMBAS PERO NINGÚN RESTO
MONASTERIO DE SAN PEDRO DE CARDEÑA o EL MONASTERIO DONDE HALLARÁS TUMBAS PERO NINGÚN RESTO . LA DESPEDIDA DE LA ESPOSA Y LAS HIJAS Ved aquí a doña Jimena: con sus hijas va llegando. A las niñas sendas damas las traían en los brazos. Ante el Cid doña Jimena con dolor se ha arrodillado. Con lágrimas en sus ojos quiso besarle las manos. —Os pido merced, Mio Cid, que nacisteis bienhadado. Por malos calumniadores de la tierra sois echado. Os pido merced, Mio Cid, que tenéis barba cumplida. Dejáis aquí a vuestra esposa, y con ella a vuestras hijas. Son muy pequeñas aún, de edad apenas chiquillas. Con ellas están mis damas, de las que soy yo servida. Comprendo aquí que es forzosa y fatal vuestra partida, y que nosotras de vos nos separamos en vida. ¡Dadnos consejo, Mio Cid, por el amor de María! Extendió entonces las manos el de la barba magnífica, y a sus dos hijas tan niñas en los brazos las cogía; las acercó al corazón porque mucho las quería. Con lágrimas en los ojos muy fuertemente susp...